FISCALIDAD : ¿ Que es el Exit tax?


6355404323_cf97f9c58e_z.jpg

Tiene un nombre en inglés, aunque afectará a los contribuyentes de nuestro país.


Es la llamada ‘exit tax’, un impuesto con el que el Gobierno pretende gravar las ganancias latentes de participaciones y acciones en empresas de ciudadanos que trasladen su residencia habitual fuera de España. 



Se incluye dentro de la reforma fiscal del Ejecutivo que ya ha sido publicada en el Boletín Oficial del Estado (BOE) y entrará en vigor en enero.


El antecedente hay que buscarlo un par de semanas atrás. El inversor y empresario Martín Varsavsky denunciaba la existencia de esta modificación que, para él, se convertiría en “la muerte” de las startups españolas. Luego se sucedió una cascada de reacciones no sólo desde la comunidad inversora, sino desde muchos emprendedores. Pero, ¿qué es esta ‘exit tax’?

¿Exit tax?



El artículo 95 bis de la Ley del IRPF es el de la discordia. En él se contempla una modificación con la que el Ejecutivo pretende, en teoría, frenar la salida de emprendedores e inversores más allá de las fronteras españolas. 

¿Cómo? Grabando las plusvalías latentes de esas participaciones en empresas en el momento en el que el poseedor cambie su residencia al extranjero.

Se estará preguntando si a usted, contribuyente, le afecta estas nuevas reglas del juego. Veamos cuáles son las condiciones que debe cumplir:
  • Haber sido contribuyente en diez de los últimos quince años en España.
  • Que el valor fiscal de mercado de acciones o participaciones exceda, conjuntamente, de 4 millones de euros. Esta ‘valoración’ no es la que se fija en rondas de financiación con inversores. Si no es cotizada (si lo es, será el valor de cotización) se tiene como referencia el valor contable o el 20% de los resultados de los últimos tres años.
  • Que tenga más de un 25% de las acciones de la empresa con un valor superior al millón de euros.

Los efectos



En caso de que salga de España para cambiar su residencia a partir del 1 de enero de 2015 y cumpla con estos requisitos, deberá incluir las plusvalías latentes de dichos activos como renta del ahorro (la cantidad neta de esa valoración tributaria a un tipo medio del 24%). Incluso, sin haber hecho efectiva la venta de esas participaciones o acciones para lograr la liquidez suficiente.

Veamos un caso práctico. Una compañía cuyo valor fiscal a priori asciende a algo más de 5 millones de euros. Fue creada hace cinco años con 3.000 euros de capital. Dos son los socios que se reparten las acciones al 50%. Si uno de ellos decide marcharse de España y cambiar su residencia (por ejemplo, para tratar de expandir el proyecto en otros mercados), deberá incluir como renta del ahorro 2,5 millones de euros. Eso implica que deberá desembolsar 600.000 euros, incluso sin haber hecho líquidas esas acciones.
No sólo se verán afectados los empresarios con experiencia y con participaciones importantes en sociedades. También lo harán los emprendedores al frente de startups y pequeñas firmas con un tamaño considerable. ¿El objetivo? En teoría, evitar una potencial fuga de capitales al extranjero.

Las excepciones



Pero además se dan otros casos que son contemplados también por la ley. Por la temporalidad de la salida del contribuyente o por la posibilidad de regreso. Veamos:

  • Si el desplazamiento es temporal por motivos laborales, habrá un aplazamiento del pago pero presentando un aval que lo garantice a la Administración.
  • Si, finalmente, el propietario de esas acciones regresará a España sin haber transmitido su titularidad, podrá solicitar la devolución de las cantidades ingresadas y también los intereses de demora.

Las posiciones



Como decíamos, las posiciones se han enconado en las últimas semanas, especialmente en el ecosistema emprendedor. El primero en dar la voz de alarma fue Martin Varsavsky en su blog, donde hablaba de “la muerte” de las startups españolas. El pasado lunes, él junto a Iñaki Arrola y Javier García (Sintentia) firmaban un artículo en Expansión en el que denunciaban: “Nuestro sistema fiscal no invita demasiado a que los emprendedores salgan, conquisten nuevos mercados y hagan cosas grandes por el mundo”.

En cambio, el Ministerio de Hacienda se defiende insistiendo en que la configuración del nuevo impuesto sólo se aplica a un conjunto de bienes limitados y no a grandes patrimonios, como ocurre en otros países como Francia o Alemania.


Visto en: Actibva 

Comentarios